Visitar Los Angeles, qué ver en la ciudad de los sueños
En esta entrada sobre visitar Los Angeles encontrarás cuáles son los lugares más atractivos, qué ver, qué hacer y cómo desplazarnos por esta City de 4 millones de habitantes.
Es indudable el atractivo que una ciudad icono del sueño americano como Los Angeles tiene para cualquiera, con todos sus clichés turísticos incluidos. Hay muchas cosas por ver y están esparcidas en una extensa área metropolitana. Si vas a estar pocos días, vale la pena hacer una buena planificación.
Qué ver, qué visitar en Los Angeles
Visita obligada es el famoso y popular Pier de la playa de Santa Monica, con algunos food trucks, las típicas furgonetas de comida para llevar, sirviendo en el paseo marítimo muy cerca de la entrada. Un lugar ideal para probar un delicioso sandwich cubano con vistas a la inmensa playa. Desde allí te das un tranquilo paseo al borde de la arena, entre las típicas palmeras, hasta Venice Beach. En el recorrido encontrarás a diferentes sospechosos habituales del lugar como los jugadores de ajedrez, un montón de ciclistas y caminantes yendo y viniendo, los culturistas luciendo body mientras hacen pesas en el set que hay al aire libre o jugadores de baloncesto y de voley playa dándolo todo. Vamos, que el paseíto merece la pena para tomarle un tiento a la vida del lugar.

Ya en Venice, es gracioso ver el pintoresco espectáculo que forman un numeroso grupo de patinadores bailando al son de cualquier ritmo ochentero, cerca de las tiendas y tenderetes que invaden la zona. La gente haciendo picnic al lado de las palmeras y los policías del LAPD Horses Patrol montados en sus caballos, casi siendo una atracción turística más, probablemente tampoco faltarán a su cita diaria.
Los Angeles, California en general, y las playas es algo que tenemos completamente asociado, pero no nos olvidemos de otros lugares por los que vale la pena darse una vuelta: el Chinatown, Olvera Street o Little Tokyo son una simple muestra de la gran diversidad cultural que se congrega en la ciudad.
Luego tenemos el Walt Disney Concert Hall, con el reconocible estilo metálico del arquitecto Frank Gehry, El Getty Center, la Central Library y el Grand Central Market, lugar de moda para comer algo si eres capaz de soportar las terribles colas que forman los que quieren estar a la última.
Pero si eres un fan de Blade Runner no tienes que perderte lo que el Grand Central Market tiene justo enfrente, el Bradbury Building. Edificio con un interior espectacular donde —¡atención, spoiler de la película!— se rodó la persecución del Nexus-6 Roy Batty a Rick Deckard (actores Rutger Hauer y Harrison Ford respectivamente) hacia el final de película, y dónde el replicante encarnado por Hauer da su antológico discurso (que cuenta la leyenda, fue improvisado por el propio Hauer y que hizo que todo el equipo rompiera a aplaudir al terminar) antes de apagarse. El edificio está habitado, y aunque hay un guardia de seguridad nada más entrar, se permiten las visitas al hall de la planta baja donde puedes ver parte de su magnífico interior.
















Además de esto, no dejéis de pasar por el Chinatown, con su puerta oriental y su placita decorada con las típicas linternas rojas colgantes, y por Little Tokyo, la comunidad japonesa (Japantown) más grande de las únicas tres que oficialmente hay en USA. También es curioso acercarte a Rodeo Drive, en Berverly Hills, una de las calles con tiendas más lujosas de USA, ya sabes, donde el personaje de Julia Roberts en Pretty Woman intenta comprar antes de que la echen por como va vestida y tenga que venir Richard Gere al rescate.
Olvera Street, la historia de Los Angeles
Olvera Street forma parte de Los Angeles Plaza Historic District, el que se reconoce como sitio fundacional de la ciudad de Los Angeles por los españoles en 1781. Aquí podemos encontrar la Ávila Adobe, contruida en 1818 y aún hoy en día con sus paredes de adobe original, siendo la casa más antigua que aún sigue en pie en toda la City.

Este área se ha convertido en un punto muy popular, lleno de tiendas y mercadillos en la calle, con habituales mariachis cantando para los turistas y todo tipo de comida estilo mexicano. Todo esto lleva a la controversia entre quienes defienden que el lugar tendría que estar libre de todo este montaje turístico, que parece que solo hace que marcar aún más el estereotipo latino, y mantenerlo con el grado de dignidad histórica que merece, y quienes abogan por el lado más festivo actual, con todo el potencial económico que conlleva. Ahora que eres consciente de esto, si lo visitas no dejes de decirnos más abajo en los comentarios qué te ha parecido.
Hollywood
Si hay algo en Los Angeles que sobresale por encima de lo demás, literalmente, es todo lo relacionado con el cine, con el archifamoso letrero de Hollywood en la Hollywood Hill que domina toda la ciudad y del que, aunque no llegamos a ir, dicen que se tiene una magnífica vista desde el Griffith Park. Pasando por los populares Hollywood Boulevard y Walk of Fame, el Dolby Theatre, que es donde se realiza la ceremonia de entrega de los Oscars hoy en día, el TCL Chinese Theatre o incluso el Hollywood Forever Cemetery donde están enterrados referentes del cine como John Huston o Judy Garland, hasta hacer un tour por alguna de las compañías de cine como Paramount, Sony, MGM, Universal o Warner Bross. Studios, que fue el que hicimos nosotros.









En el tour de Warner Bross. Studios, además de visitar el increíble conjunto de escenarios exteriores e interiores que tienen en su complejo, toda una pequeña ciudad preparada para el rodaje, y de explicarte la historia de la compañía y el cómo y dónde se rodaron algunas escenas de sus películas, tienes la posibilidad de hacerte una foto en el sofá del Central Perk Cafe, famoso por el ser el lugar de reunión habitual de los personajes de la serie Friends, e incluso de sostener un Oscar real (que pesa lo suyo, por cierto), esto último ante la atenta mirada del guardia de seguridad, eso sí.
Cómo moverte por Los Angeles
Todo está esparcido por una gran área, donde parece evidente que el transporte más eficiente para desplazarse es un tren ligero o metro como el de Chicago, pero en Los Angeles, que lo tienen, no llega a cubrir ni de coña toda la ciudad. Al final acabas cogiendo buses y tardando bastante en llegar a cualquier sitio a causa del tráfico y las grandes distancias.
Una app genial para información, horarios y desplazarte en transporte público o incluso andando por Los Angeles es Citymapper. No todas las grandes ciudades están, pero si está la que necesitas va de perlas. Otra muy buena es Moovit.
En definitva, aunque nosotros no lo hicimos, nos pareció que lo mejor hubiera sido alquilar un coche para movernos.
Alojamiento en Los Angeles
Nosotros nos quedamos en el Hotel del Flores en Beverly Hills, con una localización estupenda, un precio asequible para Los Angeles, pero sin excelentes reviews en Booking.com, con una nota media alrededor de 6. El Hotel merece esa nota media, pero si tu presupuesto es ajustado es una opción. A su favor, que está en pleno Beverly Hills, con Rodeo Dr. muy cerca. De todas maneras, debajo dejo un link a booking donde echar un vistazo y reservar en todo los Angeles. Personalmente, si volviera a visitar Los Angeles miraría de buscar algo por Santa Monica.
La realidad de Los Angeles
Lo que más nos chocó de los Angeles no fue ninguno de sus emblemáticos y super conocidos lugares, que de tanto que los hemos visto en cine y televisión casi los conoces antes de estar allí en persona. Sino que fue la gran cantidad de homeless, personas vagando por la calle en cualquier sitio, ya fuera Santa Monica o el Downtown, pero sobretodo en una gran área al lado mismo de Little Tokyo donde hay gente viviendo en tiendas de camping montadas en las aceras, en coches o simplemente en el suelo. Es la tremenda realidad de Los Angeles, de las grandes urbes en general, nos tememos. Una mega ciudad como esta que tiene en Rodeo Drive una de las mejores 10 calles del mundo para comprar, según National Geographic, y que está dentro de las tres calles más caras de USA junto a la Fifth Avenue de Nueva York y la Magnificent Mile de Chicago. El contraste es tan exagerado que es difícil no preguntarse si realmente tan complicado es conseguir un punto intemedio.